“Clemencia” y “El Zarco”
Libros
Typography
0
0
0
s2smodern

Las novelas "Clemencia" y "El Zarco", del escritor, abogado y periodista mexicano Ignacio Manuel Altamirano (1834-1901), han sido editadas conjuntamente por la UGR, la UNED, Universidad Autónoma de Madrid y Universidad de Zaragoza en un tomo con estudio preliminar y notas del narrador, ensayista e investigador también mexicano Juan Antonio Rosado Zacarías.El volumen, de 555 páginas, ha sido cotejado en sus ediciones por Karina Castro González y J. A. Rosado.


"Clemencia", una obra clásica que va más allá del romanticismo,se sitúa en 1863 cuando el ejército francés domina cada vez más el territorio mexicano. Los liberales deben replegarse en Guadalajara, donde los comandantes Enrique Flores y Fernando Valle entran en un juego de seducción con Clemencia e Isabel. Ambas se apasionan por el carismático Flores, pero Valle se enamora de Clemencia. Cuando las tropas francesas llegan a Guadalajara, las jóvenes y sus familias tienen que huir. El lector averiguará quién de los comandantes es el traidor a la patria en esta trágica novela de amor, odio y venganza, cuya primera edición es de 1869.
"

El Zarco", por su parte, fue obra póstuma (1901). La vida idílica del poblado de Yautepec es interrumpida por la llegada de 'Los plateados´, banda de criminales rigurosamente histórica. Para evitar que su hija Manuela sea raptada por los bandidos,doña Antonia pretende casarla con Nicolás, indio honesto y trabajador, a quien, debido a su fealdad, Manuela repudia.

Así se relata en "Dos citas de los cuentos de Hoffmann", de la novela "Clemencia": "Una noche de diciembre, mientras que el viento penetrante del invierno, acompañado de una lluvia menuda y glacial, ahuyentaba de las calles a los paseantes,varios amigos del doctor L... tomábamos el té, cómodamente abrigados en una pieza confortable de su lindaaunque modesta casa.Cuando nos levantamos de la mesa, el doctor, después de ir a asomarse a una  ustedes a mi gabinete, que es al mismotiempo mi salón, y verán buenos libros y algunos objetos de arte.

Consentimos de buen grado y seguimos al doctora su gabinete. Es éste una pieza amplia y elegante, endonde pensábamos encontrarnos uno o dos de esos espantosos esqueletos que forman el más rico adorno delestudio de un médico; pero con sumo placer notamos laausencia de tan lúgubres huéspedes, no viendo allí más

que preciosos estantes de madera de rosa, de una formamoderna y enteramente sencilla, que estaban llenos delibros ricamente encuadernados, y que tapizaban, pordecirlo así, las paredes.

Arriba de los estantes, porque apenas tendrían dosvaras y media de altura, y en los huecos que dejaban,había colgados grabados bellísimos y raros, así como retratos de familia.

Sobre las mesas se veían algunos libros, más exquisitos todavía por su edición y encuadernación".

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio